
Mujer nadando en el océano con una puesta de sol a la espalda. / Imagen de wirestock en Freepik.
Salud mental
Qué es la talasofobia: cómo superar el miedo al mar para aprovechar sus beneficios en mente y cuerpo
La fobia es un temor intenso e irracional, de carácter enfermizo hacia una situación en concreto, en este caso el mar y las aguas más profundas.
Por Sara Flamenco
04 DE AGOSTO DE 2023 / 08:00
La talasofobia es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo intenso y persistente al mar o a las aguas profundas, lo que se incrementa con los viajes de verano (si es que las responsabilidades familiares te obligan a ir a la playa). Las personas con talasofobia experimentan una sensación abrumadora de temor y angustia ante la idea de estar cerca del océano, nadar en aguas profundas o incluso ver imágenes relacionadas con el mar. Esta fobia es un trastorno irracional e incontrolable que el mundo de la ficción ha potenciado, haciendo surgir otras fobias relacionadas con el agua como por ejemplo la selachofobia, o el miedo a los tiburones (Steven Spielberg ha hecho mucho daño).
Síntomas que sufren las personas con talasofobia
Las personas que sufren talasofobia pueden experimentar una variedad de síntomas, que pueden ser físicos, cognitivos y emocionales. Independientemente de cuáles hayan sido los detonantes de la aparición de la fobia, la talasofobia o miedo al mar genera varios síntomas que afectan al bienestar y la calidad de vida:
1. Miedo, ansiedad y angustia intensa o incluso ataques de pánico ante la idea de estar cerca del mar o de aguas profundas: las fobias están clasificadas como trastornos de ansiedad, así que los principales síntomas relacionados que podemos encontrar son mareos, taquicardia, sudores, dificultades respiratorias, tensión o espasmos musculares… Quien tenga talasofobia o miedo al mar experimentará crisis de ansiedad, pudiendo incluso sufrir ataques de pánico.
2. Dificultad para respirar, sensación de ahogo o falta de aire. Palpitaciones cardíacas aceleradas o ritmo cardíaco irregular. Sudoración excesiva y temblores o mareos cuando se está cerca del mar o se piensa en él: esto realmente es una consecuencia del miedo o la ansiedad que puede surgir cuando una persona aquejada de este trastorno se encuentra cerca del mar o incluso piensa en él.
3. Evitación activa de actividades relacionadas con el mar, como nadar, viajar en barco, bucear o incluso ver imágenes o videos relacionados con el mar: el terror y ansiedad anticipatoria genera que se eviten esas situaciones de potencial peligro, por lo que evitarán aquellos lugares donde se pueda exponer al mar, como días de playa, paseos marítimos, viajes de avión o barco, etc. En aquellos casos más complejos la persona puede incluso evitar exponerse a imágenes o vídeos que contengan esas situaciones.


4. Pensamientos intrusivos: pese a que pensando de forma racional la persona sabe que no hay ningún peligro, aparecen en su mente pensamientos obsesivos irracionales y catastróficos relacionados con el mar, como la idea de ahogarse o ser arrastrado por las olas. Es muy difícil deshacerse de esos pensamientos y generan una gran angustia, desencadenando los síntomas de ansiedad.
5. Dificultad para controlar o superar el miedo, interfiriendo en la vida diaria: la talasofobia y sus síntomas generan un gran malestar en la persona que los sufre, pudiendo hacer que modifique su día a día. Los eventos sociales vinculados al mar, viajar o incluso vivir en una zona cercana a la costa pueden ser experiencias muy desagradables para la persona que condicionarán su vida.
Cómo superar la talasofobia
Los expertos de Buencoco, un servicio de psicología y psicoterapia 100% online que se encarga de encontrar al profesional más adecuado a las necesidades de cada persona, aseguran que la forma de superar la talasofobia es recurrir a un enfoque individualizado y la ayuda de un profesional de la salud mental especializado en terapia cognitivo-conductual. Este enfoque es uno de los más efectivos para tratar fobias, ya que ayuda a la identificación de pensamientos y creencias irracionales sobre el mar, para poder desafiarlos y reemplazarlos por pensamientos más realistas y positivos.

Otro enfoque posible a través de la terapia psicológica es la exposición gradual, que implica la exposición a situaciones que generan ansiedad relacionadas con el mar. Comenzar con exposiciones suaves y progresar hacia situaciones más desafiantes puede ayudar a disminuir el miedo y la ansiedad a medida que la persona se siente más cómoda y segura. Durante la exposición progresiva se van adquiriendo herramientas de afrontamiento y se va reduciendo la sensibilidad ante esas situaciones que generan talasofobia. De todos modos, los expertos de Buencoco aseguran que la terapia depende de cada caso. En ocasiones, hay personas que sienten un temor tan fuerte que les es imposible imaginar tener que exponerse, por lo que un psicólogo debe evaluar cual sería el mejor tratamiento.
Las terapias de relajación, como la respiración profunda, la meditación o la relajación muscular progresiva, pueden resultar muy útiles para controlar la ansiedad y el estrés asociados a la talasofobia. También puede funcionar la reestructuración cognitiva, con la cual imaginamos escenarios relacionados con el mar de manera controlada y positiva, lo que puede ayudar a cambiar tus respuestas emocionales y cognitivas ante esos estímulos. Los psicólogos de Buencoco también recalcan que el apoyo de familiares, amigos o grupos de apoyo es clave para brindar un espacio seguro en el que compartir experiencias y recibir el apoyo emocional necesario durante el proceso de superación.
Beneficios del mar para tu salud mental
1. Relajación y reducción del estrés: la brisa marina está cargada de iones negativos que, al contrario de los positivos, benefician enormemente a nuestro organismo. Favorecen la renovación celular, restablecen el equilibrio nervioso y estimulan la producción de serotonina, la conocida como la hormona de la felicidad, proporcionándonos así una enorme sensación de bienestar. Estar cerca del mar, escuchar el sonido de las olas y disfrutar de la brisa marina puede tener un efecto calmante y relajante en el cuerpo y la mente, reduciendo los niveles de estrés y promoviendo la relajación.

2. Mejora del estado de ánimo: el contacto con la naturaleza, incluyendo el mar, se ha asociado con una mejora del estado de ánimo y la reducción de los síntomas de depresión y ansiedad. La combinación de la belleza natural del mar y la exposición al sol puede estimular la liberación de endorfinas y serotonina, neurotransmisores relacionados con la sensación de bienestar.
3. Ayuda a dormir mejor: la relajación que proporciona estar en la costa ayuda a que conciliemos mejor el sueño. No se trata sólo de que, probablemente, cuando estés cerca del mar también estarás de vacaciones, sino que las olas del mar contribuyen a un estado de relajación. Además, después de unas horas en la playa, tras un baño y un paseo, la facilidad para caer dormidos más rápidamente aumenta.
4. Beneficios para la salud física: el mar ofrece oportunidades para realizar actividades físicas como nadar, surfear, caminar por la playa o practicar deportes acuáticos. Estas actividades pueden mejorar la condición física, fortalecer los músculos, aumentar la resistencia y proporcionar una forma divertida de hacer ejercicio.
5. Sensación de conexión y perspectiva: la inmensidad del océano y la vastedad del horizonte marino pueden brindar una sensación de conexión con algo más grande que uno mismo. Esto puede generar una sensación de humildad, tranquilidad y perspectiva, ayudando a poner los problemas cotidianos en una escala más amplia. Y es que estar cerca del mar nos llena de paz interior y gran parte de la responsabilidad lo tiene su color azul que, junto con el del cielo, ayuda a calmar nuestro estado de ánimo, a relajarnos y sentir una mayor satisfacción e, incluso, a ser mucho más creativos.
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