
Cuando una pareja no pacta los límites, las probabilidades de sentirse dañado emocionalmente son mucho mayores. FOTO: Getty Images.
Mente
Estos son los cuatro límites que tienes que poner cuando empiezas una relación de pareja
Por incómoda que parezca la conversación, es importante conocer las expectativas de tu nueva pareja sobre vuestra relación. Mejor pronto que tarde.
Por Marcos López
15 DE OCTUBRE DE 2024 / 08:12
Rebosas alegría por todos tus poros. Has conocido a tu media naranja. A la persona con la que, esta vez sí, compartirás el resto de tu vida. Con la que, no te cabe ninguna duda, disfrutarás de una relación tan duradera como feliz. Así que toca saborear el momento y dejar atrás esos pasados amoríos que, aun prometedores, acabaron resultando infructuosos, incluso dolorosos.
Pero cuidado: por muy feliz que te sientas no es cuestión de tirarse cuesta abajo y sin frenos. De dejarse arrastrar por la emociones y no poner los límites básicos que, cuando menos en sus inicios, requiere toda pareja para que realmente funcione.


Esther Sarphatie, psicóloga especialista en relaciones de pareja, explica que “todas las personas tienen muy claro lo que quieren y lo que no quieren. Pero cuando encuentran a una nueva pareja, cuando caen enamoradas, parecen olvidar todo lo que saben. Se rinden a los pies de su nuevo amor. Que es, básicamente, un desconocido. Por lo tanto, es necesario protegerse. Establecer unos límites fundamentales”.
Los límites fortalecen la relación
Hay personas que piensan que, igual que no se pueden poner puertas al campo, no se deben poner barreras al amor. Lo que es un error. Manal El-Hallab, psicoterapeuta especializada en parejas, indica que “cuando no hay límites, las probabilidades de sentirse dañado y emocionalmente agotado son mucho mayores. Límites que no se ponen para crear distancia. Por el contrario, su objetivo es hacer que la conexión entre los miembros de la pareja sea más fuerte y segura”.
Manal El-Hallab indica que “las personas que luchan por complacer al otro a menudo se olvidan de sus propias necesidades y valores porque están demasiado focalizadas en hacer sentir bien a los demás. Y lo primero que necesitas saber es qué es verdaderamente importante para ti. Así que escribe una lista con tus necesidades en orden de trascendencia”. Y toma nota de los cuatro límites esenciales para que la relación que acabáis de comenzar fluya de la mejor manera:
- Dejad claro qué esperáis de cada uno de la relación. Es importante que vuestras expectativas vayan a la par. Que no esperéis algo completamente distinto de la relación que acabáis de comenzar. Y aunque tampoco es cuestión de que os pongáis a hablar en una segunda cita del número de hijos que podríais tener en el futuro, sí que debéis conocer cuáles son los planes de la otra parte, a grandes rasgos. Por muy intimidante que sea tratar temas tan serios o delicados, no demoréis demasiado una conversación que, mejor pronto que tarde, acabaréis teniendo. Tenéis que saber que estáis en la misma página.
- Hay que hablar de sexo. Más allá de las expectativas para los próximos años y décadas, hay un factor que puede resultar determinante para esclarecer la durabilidad de una relación ya desde el principio: el sexo. La Universidad de Waterloo ha revelado que el nivel de satisfacción sexual en los comienzos predice cuán satisfecho se sentirá en el futuro cada miembro de la pareja con la relación.
No sucede a la inversa: sentirse satisfecho con la relación desde el principio no significa que, pasado el tiempo, uno se sienta sexualmente satisfecho. Lo que a la larga puede acabar dinamitando vuestra relación. Así que, por incómodo que resulte, tenéis que hablar sobre las expectativas sobre vuestra vida íntima. Sobre vuestros deseos y necesidades. Mejor hoy que mañana.OTROS TEMAS WELIFE - No rompas con tus amigos ni familia. No sois náufragos en una isla desierta. Que, presumiblemente, estéis hechos el uno para el otro no quiere decir que vayáis a prescindir del resto de la humanidad. Sobre todo de vuestros amigos, comunes o no. Menos aún de vuestras familias. Así que también tiene que haber una charla sobre el grado de interferencia que la otra parte quiere, o está dispuesta a admitir, de sus allegados. El amor es cosa de dos, pero hay mucha más gente alrededor.
- Cuidado con la pasión desmedida. Un último apunte: por mucha ilusión que te genere tu nueva relación, nunca dejes que tus emociones no te permitan ver a tu nueva pareja como realmente es. El exceso de pasión, por muy romántico que pueda parecer en un inicio, puede esconder una personalidad deleznable.
Recuerda: los celos, la posesión y la obsesión nunca equivalen al amor verdadero. Nunca renuncies a ser quien eres. Como concluye Manal El-Hallab, “tienes que conocer lo que puedes y no tolerar. Si contar con tu espacio personal es importante para ti, piensa en lo que significa tenerlo y aprende a identificar si se ha vulnerado esta necesidad”.
WeLife hoy
Oro blancoDisbiosis intestinal12 hábitos saludablesPiel amarillaTouch effectSiguenos :)