
El síndrome del nido vacío puede acrecentarse en la menopausia por los cambios hormonales./ Imagen: Mamma Mía.
SALUD HORMONAL
Por qué el síndrome del nido vacío es más duro en la menopausia (y cómo verle el lado positivo)
A menudo coinciden en el tiempo la menopausia y el nido vacío. Pero este momento, que puede acompañarse de ansiedad, tristeza y depresión, puede también vivirse como una oportunidad para disfrutar.
Por María Corisco
29 DE SEPTIEMBRE DE 2023 / 15:16
Nos hacemos mayores y, antes de que nos demos cuenta, el nido se queda vacío. Esta metáfora hace referencia a esa etapa de la vida de los padres en la que los hijos crecen y abandonan el hogar familiar. Se hacen independientes. Es frecuente que este momento coincida con otra etapa vital en la mujer: menopausia y nido vacío van a menudo de la mano, y entender lo que nos pasa (y distinguir las diferentes sensaciones y tristeza) es importante para disfrutar de la vida que queda por delante.
“Pasada y superada la etapa vital relacionada con la crianza y educación de los hijos, estos empiezan a volar -explica la psicóloga Laura Palomares, directora de Avance Psicólogos-. Esta readaptación al hogar y a la nueva estructura familiar puede generar sensaciones de soledad, depresión, falta de sentido existencial y ansiedad. Lo importante es ser conscientes de que se trata de un momento natural de adaptación a una nueva etapa, que se superará”.
Es un momento de ajuste emocional, ya que los padres deben adaptarse a una nueva etapa de vida y redefinir su rol parental. Con respecto a los síntomas que pueden hacernos pensar que sufrimos el síndrome del nido vacío, la psicóloga apunta que son “ansiedad, falta de motivación, sentimientos de vacío, depresión, culpabilidad, baja autoestima, pensamientos de desesperanza, cambios bruscos de humor, irritabilidad. También, en algunas ocasiones, puede generar trastornos relacionados con la alimentación y el sueño”.


La relación entre el nido vacío y la menopausia
El nido vacío y la menopausia son dos etapas de la vida que, a menudo, coinciden en el tiempo en las mujeres. La menopausia es el período en el cual la menstruación cesa y se produce una disminución en la producción de hormonas reproductivas, principalmente estrógeno y progesterona. Esta transición hormonal puede tener un impacto en el bienestar emocional y físico de las mujeres, y la combinación del nido vacío y la menopausia puede desencadenar una serie de cambios y desafíos emocionales.
- Algunas mujeres pueden experimentar sentimientos de tristeza, pérdida y vacío más intensos debido a la confluencia de estas dos etapas de vida.
- La ausencia de los hijos en casa puede acentuar la sensación de soledad y dejar a las mujeres con una sensación de propósito reducido o de pérdida de identidad.
- Además, los cambios hormonales durante la menopausia pueden contribuir a síntomas emocionales como cambios de humor, ansiedad, irritabilidad y depresión.
- Estos síntomas pueden ser exacerbados por la transición del nido vacío, ya que las mujeres pueden experimentar una reevaluación de su vida y una mayor conciencia de su propia mortalidad.
Anticiparse y tomar las riendas
Si queremos evitar vivir este momento con estas sensaciones, “es importante adelantarse, prepararse y mentalizarse tiempo antes, organizar un estilo de vida en el que dirijamos la atención al propio desarrollo y actividades de autocuidado que sean motivadoras y estimulantes. Aceptar las etapas de la vida como fases naturales de las cuales podemos aprender y sacar siempre algo bueno nos ayudará a enfocarlo de manera realista y constructiva”, expone Laura Palomares.
Por otra parte, es fácil que muchas mujeres reaccionen de forma positiva ante esta situación vital. Algunas mujeres pueden ver el nido vacío como una oportunidad para enfocarse en sí mismas, perseguir nuevos intereses y metas, y fortalecer otras relaciones significativas en sus vidas. Además, la menopausia también puede ser una etapa de liberación de las responsabilidades de la crianza de los hijos y una oportunidad para redescubrir y reinventar su identidad.
Cómo vivir en positivo el nido vacío
No siempre es posible, por supuesto, y no debemos minimizar el sufrimiento por el paso a la vida adulta de nuestros hijos. Pero no debemos dejar que este sufrimiento sea patológico, que se quede encallado y nos nuble el camino que se tiene por delante.
- Nuevas oportunidades personales: con los hijos fuera de casa, puedes tener más tiempo y libertad para enfocarte en ti misma. Puedes retomar hobbies o intereses personales que antes estaban en segundo plano debido a las responsabilidades de crianza.
- Renovación de la relación de pareja: si vives en pareja, la salida de los hijos puede darte la oportunidad de fortalecer tu relación. Podéis dedicar más tiempo el uno al otro y redescubrir vuestra conexión emocional.
- Menos estrés y responsabilidad: la crianza de los hijos puede ser exigente y estresante en muchos aspectos. Con el nido vacío, puedes experimentar una disminución de la carga emocional y física asociada a la crianza de los hijos.
- Libertad para viajar y explorar: al no tener la responsabilidad constante de los hijos en casa, se abre el camino a viajar, lo que puede ser una experiencia enriquecedora.
- Más tiempo para otros seres queridos: con menos demandas por parte de los hijos, puedes pasar más tiempo con otros familiares y amigos y fortalecer otras relaciones significativas en sus vidas.
- Reenfoque en la carrera profesional: algunos padres pueden aprovechar el nido vacío para enfocarse en su carrera profesional y perseguir nuevas oportunidades laborales.
- Autodescubrimiento y crecimiento personal: el nido vacío puede ser un momento para el autodescubrimiento y el crecimiento personal.
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