
La obsesión por estándares de belleza irreales puede causar ansiedad e insatisfacción en los adolescentes. FOTO: Pexels/©J. Meza.
MENTE
Ansiedad y baja autoestima: así afecta a los adolescentes la adición a la cosmética
Redes como TikTok promueven el abuso de cremas y maquillaje a una edad en la que los jóvenes pueden sentir angustia, distorsión de la imagen y baja autoestima, según los psicólogos.
Por Silvia Capafons
14 DE AGOSTO DE 2024 / 10:16
Los escritorios de cada vez más adolescentes se han convertido en abarrotados tocadores de belleza: un sinfín de cremas, sérums, maquillaje y perfumes relegan a los libros y cuadernos a un discreto rincón. Y esto no ocurre en una adolescencia tardía, sino a los 12 o 13 años. No son casos aislados, ni mucho menos. Pieles que ni siquiera han dejado de tener características de niña, sin un poro abierto ni una sola imperfección.
Lo han visto en TikTok, red a la que estaría vetado el acceso antes de los 16, según un nuevo anteproyecto de ley aprobado por el Gobierno (actualmente se permite a los 14). En estos vídeos virales los influencers muestran, prueban y recomiendan con entusiasmo multitud de productos sin orden ni concierto para aplicar en la cara. Está de moda. Y lo está a una edad en la que casi cualquier adolescente busca referentes a los que replicar.


Aprendizaje por imitación y el peligro de los likes
Según Unai Aso, del servicio de psicología online Buencoco/Unobravo, “una de las vías es el aprendizaje vicario: los chavales ven que otros influencers, amigos o conocidos lo hacen, y por eso lo imitan. Este comportamiento también puede estar reforzado por la aprobación social, los comentarios positivos en redes sociales: cada vez que uno de ellos recibe un like o un comentario halagador por el contenido que sube.
Hay que tener en cuenta que los adolescentes están expuestos constantemente a imágenes y mensajes que promueven estándares de belleza que son, muchas veces, inalcanzables o poco realistas. Este bombardeo constante puede llevar a creencias irracionales sobre la importancia de la apariencia física, lo que se traduce en conductas obsesivas respecto al cuidado de la piel. Por otro lado, cabe señalar que en las últimas décadas, ha habido un aumento significativo en la disponibilidad y promoción de este tipo de productos, lo que puede favorecer su uso y abuso, así como la difusión de este tipo de prácticas”.
Acné, problemas en la piel, ansiedad y frustración
Creada la demanda, creada la oferta. Ya advirtió el colectivo de dermatólogos españoles del GEDET, especializados en estética, el peligro a nivel cutáneo del skincare cumpulsivo a esta edad: irritaciones, alergias y acné, además de poder empeorar algunas patologías. En palabras de la dermatóloga Natalia Jiménez, en la adolescencia basta con limpieza y protección solar. Pero, más allá de lo que le ocurra a la piel, las consecuencias psicológicas del uso y abuso de productos en el rostro puede acarrear otros de salud mental. “La exposición a estándares de belleza inalcanzables puede llevar a la ansiedad y el perfeccionismo, para empezar, así como a la insatisfacción corporal y a la ansiedad en las adolescentes, según demostró un estudio hace unos años; y además, el uso temprano de cosméticos puede contribuir a una distorsión de la propia imagen.
Estas rutinas de skincare promueven una obsesión con la apariencia que puede llevar a una percepción distorsionada de uno mismo y a una dependencia de estos productos”, advierte el psicólogo. Y hay más investigaciones que lo confirman; otras más recientes también sugieren que esta sobreexposición virtual puede disminuir la autoestima y afectar negativamente al bienestar psicológico de los adolescentes. En realidad, el uso excesivo de productos cosméticos puede ser un intento de compensar estas inseguridades, pero a largo plazo, puede perpetuar sentimientos de insuficiencia”.
Fomentar un uso saludable de las redes sociales
Parece bastante obvio que sin límites en el acceso a redes sociales a una edad temprana, nada tiene pinta de mejorar. Y así lo confirma Unai Aso. “Es importante enseñarles a ser consumidores críticos de este tipo de productos; esto incluye comprender que muchas imágenes de las que promueven estos vídeos están editadas y no representan la realidad.
También hay programas de educación mediática que han demostrado ser efectivos a la hora de reducir la insatisfacción corporal”. Y además hay que hacer una labor en casa, porque como argumenta el experto, los padres y cuidadores tienen que establecer límites claros sobre el tiempo y el contenido al que acceden sus hijos en las redes.
Eso, e impulsar deportes, arte, actividades académicas, hobbies diversos y aquello que no esté centrado únicamente en la apariencia física, ya que, como dice Unai Aso, “esto puede ayudar a equilibrar la perspectiva de los niños y desarrollar una autoestima basada en logros y habilidades diversas, en vez de en su apariencia física y el cumplimiento de determinados estándares”.
WeLife hoy
Mommy brainEjercicio sillaNegatividadDieta ketovoraLongevidad a debateSiguenos :)