Vegetales repletos de vitaminas, huevos sin gallinas, lácteos sin vacas o carne sin animales. Desde los laboratorios se empiezan a biohackear los alimentos para hacerlos más sostenibles y nutritivos.
Utilizada desde hace miles de años para mejorar la salud digestiva y cutánea, la papaya es muy eficaz a la hora de fortalecer las defensas y proteger al organismo de los perjuicios del estrés oxidativo.
Utilizado desde hace milenios como remedio medicinal, el azafrán es un potente antioxidante que llena tus platos de sabor mientras protege tu corazón y tu cerebro. Y mucho más.
Olvídate de las naranjas. El pimiento rojo es muy rico en minerales y vitaminas, sobre todo A y C, que refuerzan el sistema inmunológico y te ayudan a combatir y superar los resfriados.
La carencia de nutrientes que promueven algunas dietas pueden afectar a tu salud. Estas son las señales que emite tu cuerpo cuando sufres un déficit nutricional.
No solo es más nutritivo y fácil de digerir, también potencia la salud intestinal. Y al contrario que otros panes elaborados con levaduras comerciales, el de masa madre no hará que ganes peso.
Más de la mitad de la población no toma suficientes vitaminas y minerales. Estos son los síntomas para saber si te ocurre.
Ricas en sal y en almidón, las patatas chips activan el sistema de recompensas del cerebro y nunca te sacian. Y como la energía que aportan se desvanece rápidamente, siempre necesitarás más.
Presentes en hongos y plantas, son compuestos capaces de regular los niveles de cortisol en el cuerpo, por lo que resultan muy eficaces a la hora de combatir tanto la fatiga como el estrés.
Comer durante las horas de sol; ayunar durante las horas de oscuridad. Es la base del ayuno circadiano, que sincroniza tu alimentación con el ciclo de 24 horas que rige muchas funciones vitales.
Los zumos contienen multitud de nutrientes y te ofrecen un chute inmediato de energía, pero ni te sacian ni te aportan los beneficios de una fibra que se ha quedado en el exprimidor.